
Una pobre niña se enfrentara cara a cara con un balón lanzado con una fuerza suficiente para hacerla volar literalmente.
No es cuestión de fuerza, sino de cómo atajamos los penales.

Una pobre niña se enfrentara cara a cara con un balón lanzado con una fuerza suficiente para hacerla volar literalmente.
No es cuestión de fuerza, sino de cómo atajamos los penales.