
Sinceramente hay que dar gracias por lo afortunados que somos de vivir en la urbe urbana, en especial cuando vemos fotografías como esta… parece que en esa comunidad (y no necesariamente la “del anillo”), ahora los carros son tirados por otros que no son los bueyes, ni los burros, ni los asnos…
Vamos al norte y de pronto vemos una que otra carreta tirada por caballos y demás infinidad de animales, esto es de lo más normal y así sucede en muchas otras partes del mundo; en especial en Latinoamérica, pero cuando los papeles se intercambian, es señal de que ¡algo ocurre!
En la imagen vemos uno de los actos más sensibles, o posiblemente uno de los más curiosos y graciosos que jamás hubiésemos imaginado. Se me ocurre creer – y quiero creer, sino sería mayor el buen humor que brotaría de mí – que el pobre animal se ha hecho daño, y lo mínimo que podía hacer su fiel amigo era cargar a cuestas con él.







Atletismo para reírse, humor en vídeo.
La broma del esqueleto
Gente con mucha suerte en estos videos
La ola amenaza la boda
Bloopers y fueras de toma en Harry Potter